Archivos para Mayo 31, 2009

CIUDAD

LA CIUDAD

Florencia1 

La ciudad nunca duerme,
resuenan sus gemidos por subterráneos negros,
circulan sus miserias sobre el asfalto gris,
hay fatigas de hambruna en fosos virulentos,
solapados recodos estremecen rechazos,
ululan las sirenas de la Ley o del médico,
y en la mente emotiva que sufre este escenario
se desvelan los miedos.

 

Con el frío alumbrado de la noche
se marchita la carne juvenil,
la máscara de pálido marfil
es la caricatura del fantoche.

En la insomne ciudad reina el trasnoche,
el casino, el prostíbulo, el cubil
del sexo y la avaricia, la febril
espiral de los vicios y el derroche.

Bajo el oscuro puente, en la pobreza,
enfermo, repudiado y oprimido,
el marginado es tétrico quejido.

Sobre las avenidas la riqueza
vende el fruto diabólico y prohibido
que hace del hombre libre un sometido.

 

La ciudad amanece
ruidosamente triste; caravanas de sueños
clavan en sus ijares espuelas de ambición;
el sol irradia hiriente con metálico acento;
el aire bochornoso trae nostalgia de espigas;
sus cristales opacos son rostros de un reflejo,
y en torres sin almenas ofrece al ciudadano
la esclavitud de hierro.

El desaliento estéril, en el coche
que rueda por el único carril
hacia un entorno falso, injusto, hostil,
forma la dura escarcha del reproche.

Al llegar es preciso que se abroche
la capa que protege al juvenil
espíritu anidado en la viril
efigie que murió la última noche.

Los niños, los ancianos, con tristeza
habitan telarañas sin latido,
prisioneros en redes del olvido.

En la ciudad de piedra, la flaqueza
que no hace de su piel cuero curtido
es huérfana de nombre y apellido.

La ciudad crece y crece,
con garras de hormigón exprime los recuerdos,
abre luctuosos túneles a horizontes sombríos,
construye soledumbre, túmulos geométricos,
acumula cenizas de estáticas crisálidas,
en sucias escombreras esconde sus deshechos
y en celdas monolíticas encarcela ilusiones
con grilletes de acero.

 

 

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FAMILIA

ininotristecole 1

UNA FAMILIA “ACOMODADA”

¡Qué infortunado es el hijo

de padres acomodados!

Nace en clínica de lujo

con expertos cirujanos,

es su llegada a este mundo

un sencillo y frío parto.

La madre no le alimenta,

biberón es lo adecuado,

hay buena leche  industrial,

es mejor no amamantarlo,

pues se estropean sus pechos

y pierde así sus encantos.

Por la noche, entre otras cunas,

pasa las horas gritando.

El bebé añora el sonido

del latido acostumbrado.

Su madre duerme tranquila

sin  que él rompa su descanso.

 

Muy pronto la guardería,

después el colegio caro,

con horas extraordinarias

de idiomas, gimnasia y tanto

nuevo y completo bagaje,

para, al final, el fracaso

en lo único importante:

ser, de Dios, hijo y hermano.

Al regreso del colegio

le recibe, sin abrazos,

la sirvienta, que se gana,

por estar…, un buen salario.

Reina el vacío en la casa

y el miedo ronda en el ático.

Circula por el pasillo

un gélido desamparo.

Es un edificio grande

y es un hogar muy menguado.

Los juguetes abarrotan

estantes, suelo y armarios,

mas él perdió el interés

por jugar con fríos trastos,

sólo la tecnología

le hace olvidar su desánimo

con juegos que atan su mente,

le transforman en su esclavo.

 

Al llegar las vacaciones,

le envían a un internado,

o a un lejano campamento,

no tengan que estar cuidándolo,

y mostrar su  alto nivel

en el mundo del engaño.

Él niño, sin la esperanza,

sin la ilusión del verano,

de nadar en la piscina

o en la playa, o ir al campo

con sus padres, en familia,

gozar después del trabajo,

de haber pasado su tiempo

en el colegio encerrado,

y olvidar la soledad,

y hacerse más fuerte y sano,

se encuentra triste, abatido,

injustamente tratado.

El padre con sus negocios

y la madre con sus gastos

en lo que la moda exija

para embellecer sus rasgos,

tiempos de tiendas, de encuentros…,

o improcedente trabajo,

no tienen momentos libres

y es conveniente alejarlo,

que el niño no vea ni oiga

ciertos actos no muy claros.

Piensan que en esos lugares

estará en muy buenas manos,

se acostumbrará a la vida,

a recibir duro trato,

no analizan los peligros

que se emboscan contra el párvulo…

 

Así va creciendo el niño

en dolor y desengaño,

en la cultura del triunfo,

material, mundano y fatuo,

con una enseñanza laica,

sin esperanza en lo Alto,

sin conocer la Verdad

que completa al ser humano.

Sus largas horas de estudio

la dejan fobia y cansancio.

Lleva el corazón vacío

de amor y, sin entusiasmo,

se somete a una existencia

sin finalidad ni encanto.

 

Al llegar su madurez,

sus padres ya han alcanzado

ser estorbo insoportable,

requieren muchos cuidados,

cree vivirán mejor

en residencia de ancianos.

Piensa que en ese lugar

estarán acompañados.

Así entendieron sus padres

cuando, en su niñez, optaron

por enviarle muy lejos,

en el soñado verano.

ipadreshijo3

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POESÍAS

igaviotascielorojomar2

 

TÚ, GAVIOTA BLANCA, 

BATE TUS ALAS


Los grotescos noctámbulos mediocres
se ríen sin motivo
y carentes de grandes ilusiones
alucinan con falsos paraísos,
son pájaros cercados por barrotes
en su cárcel de arcilla, en su presidio
de luctuosos colores,
cohetes de artificio.



Y tú, gaviota blanca de luceros,
tú que volabas sobre la penumbra,
que en la excelsa bonanza del océano
navegabas la bruma,
hoy, en tu atardecer, en los senderos
de la pálida luna,
llevas turbado el sol de tu cerebro
con extraña locura.



Espectros emisarios de la muerte
amputaron tus alas del bautismo
en el angosto surco de la nieve
por el que vas perdido,
no viras hacia el puerto azul celeste
que te espera al final del maleficio,
estás lejos del muelle,
de tu mejor cobijo.



¿Cuándo podrás romper esas cadenas
de fríos eslabones de hojalata
que piensas son panal de miel y cera?.
Extiende tu mirada
por los lirios de nuevas primaveras,
y esas horas heladas
se abrasen con tu hirviente adolescencia
caldeada en benditas luminarias.



¡Que ya está amaneciendo en tu horizonte!
¡Que ya el rayo inmortal quema tus zarzas!
Escala hasta la cima de tu Norte,
bate tus tiernas alas
y avanza a contraviento de la noche.
Llega la madrugada
pletórica de amor, de pleno goce,
si tienes libre el alma.


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