Archive for abril, 2011

DÍA DE LA MADRE


En este día las recordamos

a las madres en general.
Quiero recordar a mi madre
que fue una mujer ejemplar.

Siempre escuchaba mis problemas,
me brindaba buenos consejos.
Me entregaba siempre su mano,
y desaparecían mis miedos.

Se levantaba de madrugada
para amasar y cocinar el pan.
Ese olor a recién horneado
en mis recuerdos aún están.

Nos preparaba el mate cocido;
“Desayunen antes de estudiar”.
Y los fideos bien caseritos
los domingos para almorzar.

Cuando rayaba las manzanas,
“Porque tiene muchos nutrientes”,
“Tienen vitaminas y proteínas”,
“Para que crezcan sanos y fuertes”.

La verdura que detestaba
la picaba y con puré mezclaba,
de esa forma la camuflaba,
y su comida me alimentaba.

Tengo recuerdos de mi madre
que nunca los voy a olvidar,
están presente en mi mente,
de allí afloran constantemente.

Aquellos que aún la conservan
que la aprendan a valorar,

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Día de la Madre

Día de la Madre 2011

 Domingo 1 Mayo 2011

El día de la madre es un acontecimiento marcado anualmente en el calendario dado que es la fecha que se celebra en familia y en la que se homenajea a las madres. Las primeras celebraciones del Día de las Madres se remontan al antigua Grecia, donde se le homenajeaba a Rea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades.

En Estados Unidos en 1914 se estableció el Día de la Madre, una fiesta nacional para reflexionar sobre la guerra, y luego desde allí se extendió por todo el mundo, a pesar de que se celebra en diferentes días. Los niños cuando son pequeños suelen obsequiar a sus respectivas madres con un dibujo o un regalo que, comunmente, puede ser una manualidad hecha en el colegio. A medida que van creciendo los hijos obsequian a las madres con todo tipo de regalos, desde obsequios materiales hasta regalos más simbólicos.

En España la celebración del día de la madre se realiza el primer domingo del mes de Mayo.

 

 

 

Estaba una madre sentada junto a la cuna de su hijito, muy afligida y angustiada, pues temía que el pequeño se muriera. Éste, en efecto, estaba pálido como la cera, tenía los ojitos medio cerrados y respiraba casi imperceptiblemente, de vez en cuando con una aspiración profunda, como un suspiro. La tristeza de la madre aumentaba por momentos al contemplar a la tierna criatura.

 

Llamaron a la puerta y entró un hombre viejo y pobre, envuelto en un holgado cobertor, que parecía una manta de caballo; son mantas que calientan, pero él estaba helado. Se estaba en lo más crudo del invierno; en la calle todo aparecía cubierto de hielo y nieve, y soplaba un viento cortante.

 

Como el viejo tiritaba de frío y el niño se había quedado dormido, la madre se levantó y puso a calentar cerveza en un bote, sobre la estufa, para reanimar al anciano. Éste se había sentado junto a la cuna, y mecía al niño. La madre volvió a su lado y se estuvo contemplando al pequeño, que respiraba fatigosamente y levantaba la manita.

 

-Crees que vivirá? -preguntó la madre-. El buen Dios no querrá quitármelo!

 

El viejo, que era la Muerte en persona, hizo un gesto extraño con la cabeza; lo mismo podía ser afirmativo que negativo. La mujer bajó los ojos, y las lágrimas rodaron por sus mejillas. Tenía la cabeza pesada, llevaba tres noches sin dormir y se quedó un momento como aletargada; pero volvió en seguida en sí, temblando de frío.

 

-Qué es esto? -gritó, mirando en todas direcciones. El viejo se había marchado, y la cuna estaba vacía. Se había llevado al niño! El reloj del rincón dejó oír un ruido sordo, la gran pesa de plomo cayó rechinando hasta el suelo, paf!, y las agujas se detuvieron.

 

La desolada madre salió corriendo a la calle, en busca del hijo. En medio de la nieve había una mujer, vestida con un largo ropaje negro, que le dijo:

 

-La Muerte estuvo en tu casa; lo sé, pues la vi escapar con tu hijito. Volaba como el viento. Jamás devuelve lo que se lleva!

 

-Dime por dónde se fue! -suplicó la madre-. Enséñame el camino y la alcanzaré!

 

-Conozco el camino -respondió la mujer vestida de negro pero antes de decírtelo tienes que cantarme todas las canciones con que meciste a tu pequeño. Me gustan, las oí muchas veces, pues soy la Noche. He visto correr tus lágrimas mientras cantabas.

 

-Te las cantaré todas, todas! -dijo la madre-, pero no me detengas, para que pueda alcanzarla y encontrar a mi hijo.

 

Pero la Noche permaneció muda e inmóvil, y la madre, retorciéndose las manos, cantó y lloró; y fueron muchas las canciones, pero fueron aún más las lágrimas. Entonces dijo la Noche:

 

-Ve hacia la derecha, por el tenebroso bosque de abetos. En él vi desaparecer a la Muerte con el niño.

 

Muy adentro del bosque se bifurcaba el camino, y la mujer no sabía por dónde tomar. Se levantaba allí un zarzal, sin hojas ni flores, pues era invierno, y las ramas estaban cubiertas de nieve y hielo.

 

-No has visto pasar a la Muerte con mi hijito?

 

-Sí -respondió el zarzal- pero no te diré el camino que tomó si antes no me calientas apretándome contra tu pecho; me muero de frío, y mis ramas están heladas.

 

Y ella estrechó el zarzal contra su pecho, apretándolo para calentarlo bien; y las espinas se le clavaron en la carne, y la sangre le fluyó a grandes gotas. Pero del zarzal brotaron frescas hojas y bellas flores en la noche invernal: tal era el ardor con que la acongojada madre lo había estrechado contra su corazón! Y la planta le indicó el camino que debía seguir.

 

Llegó a un gran lago, en el que no se veía ninguna embarcación. No estaba bastante helado para sostener su peso, ni era tampoco bastante somero para poder vadearlo; y, sin embargo, no tenía más remedio que cruzarlo si quería encontrar a su hijo. Se echó entonces al suelo, dispuesta a beberse toda el agua; pero qué criatura humana sería capaz de ello! Mas la angustiada madre no perdía la esperanza de que sucediera un milagro.

 

-No, no lo conseguirás! -dijo el lago-. Mejor será que hagamos un trato. Soy aficionado a coleccionar perlas, y tus ojos son las dos perlas más puras que jamás he visto. Si estás dispuesta a desprenderte de ellos a fuerza de llanto, te conduciré al gran invernadero donde reside la Muerte, cuidando flores y árboles; cada uno de ellos es una vida humana.

 

-Ay, qué no diera yo por llegar a donde está mi hijo! -exclamó la pobre madre-, y se echó a llorar con más desconsuelo aún, y sus ojos se le desprendieron y cayeron al fondo del lago, donde quedaron convertidos en preciosísimas perlas. El lago la levantó como en un columpio y de un solo impulso la situó en la orilla opuesta. Se levantaba allí un gran edificio, cuya fachada tenía más de una milla de largo. No podía distinguirse bien si era una montaña con sus bosques y cuevas, o si era obra de albañilería; y menos lo podía averiguar la pobre madre, que había perdido los ojos a fuerza de llorar.

 

-Dónde encontraré a la Muerte, que se marchó con mi hijito? -preguntó.

 

-No ha llegado todavía -dijo la vieja sepulturera que cuida del gran invernadero de la Muerte-. Quién te ha ayudado a encontrar este lugar?

 

-El buen Dios me ha ayudado -dijo la madre-. Es misericordioso, y tú lo serás también. Dónde puedo encontrar a mi hijo?

 

-Lo ignoro -replicó la mujer-, y veo que eres ciega. Esta noche se han marchitado muchos árboles y flores; no tardará en venir la Muerte a trasplantarlos. Ya sabrás que cada persona tiene su propio árbol de la vida o su flor, según su naturaleza. Parecen plantas corrientes, pero en ellas palpita un corazón; el corazón de un niño puede también latir. Atiende, tal vez reconozcas el latido de tu hijo, pero, qué me darás si te digo lo que debes hacer todavía?

 

-Nada me queda para darte -dijo la afligida madre pero iré por ti hasta el fin del mundo.

 

-Nada hay allí que me interese -respondió la mujer pero puedes cederme tu larga cabellera negra; bien sabes que es hermosa, y me gusta. A cambio te daré yo la mía, que es blanca, pero también te servirá.

 

-Nada más? -dijo la madre-. Tómala enhorabuena -. Dio a la vieja su hermoso cabello, y se quedó con el suyo, blanco como la nieve.

 

Entraron entonces en el gran invernadero de la Muerte, donde crecían árboles y flores en maravillosa mezcolanza. Había preciosos, jacintos bajo campanas de cristal, y grandes peonías fuertes como árboles; y había también plantas acuáticas, algunas lozanas, otras enfermizas. Serpientes de agua las rodeaban, y cangrejos negros se agarraban a sus tallos. Crecían soberbias palmeras, robles y plátanos, y no faltaba el perejil ni tampoco el tomillo; cada árbol y cada flor tenia su nombre, cada uno era una vida humana; la persona vivía aún: éste en la China, éste en Groenlandia o en cualquier otra parte del mundo. Había grandes árboles plantados en macetas tan pequeñas y angostas, que parecían a punto de estallar; en cambio, se veían míseras florecillas emergiendo de una tierra grasa, cubierta de musgo todo alrededor. La desolada madre fue inclinándose sobre las plantas más diminutas, oyendo el latido del corazón humano que había en cada una; y entre millones reconoció el de su hijo.

 

-Es éste! -exclamó, alargando la mano hacia una pequeña flor azul de azafrán que colgaba de un lado, gravemente enferma.

 

-No toques la flor! -dijo la vieja-. Quédate aquí, y cuando la Muerte llegue, pues la estoy esperando de un momento a otro, no dejes que arranque la planta; amenázala con hacer tú lo mismo con otras y entonces tendrá miedo. Es responsable de ellas, ante Dios; sin su permiso no debe arrancarse ninguna.

 

De pronto se sintió en el recinto un frío glacial, y la madre ciega comprendió que entraba la Muerte.

 

-Cómo encontraste el camino hasta aquí? -preguntó.- Cómo pudiste llegar antes que yo?

 

-Soy madre! -respondió ella.

 

La Muerte alargó su mano huesuda hacia la flor de azafrán, pero la mujer interpuso las suyas con gran firmeza, aunque temerosa de tocar una de sus hojas. La Muerte sopló sobre sus manos y ella sintió que su soplo era más frío que el del viento polar. Y sus manos cedieron y cayeron inertes.

 

-Nada podrás contra mí! -dijo la Muerte.

 

-Pero sí lo puede el buen Dios! -respondió la mujer.

 

-Yo hago sólo su voluntad! -replicó la Muerte-. Soy su jardinero. Tomo todos sus árboles y flores y los trasplanto al jardín del Paraíso, en la tierra desconocida; y tú no sabes cómo es y lo que en el jardín ocurre, ni yo puedo decírtelo.

 

-Devuélveme mi hijo! -rogó la madre, prorrumpiendo en llanto. Bruscamente puso las manos sobre dos hermosas flores, y gritó a la Muerte:

 

-Las arrancaré todas, pues estoy desesperada!

 

-No las toques! -exclamó la Muerte-. Dices que eres desgraciada, y pretendes hacer a otra madre tan desdichada como tú.

 

-Otra madre! -dijo la pobre mujer, soltando las flores-. Quién es esa madre?
-Ahí tienes tus ojos -dijo la Muerte-, los he sacado del lago; brillaban tanto! No sabía que eran los tuyos. Tómalos, son más claros que antes. Mira luego en el profundo pozo que está a tu lado; te diré los nombres de las dos flores que querías arrancar y verás todo su porvenir, todo el curso de su vida. Mira lo que estuviste a punto de destruir.

 

Miró ella al fondo del pozo; y era una delicia ver cómo una de las flores era una bendición para el mundo, ver cuánta felicidad y ventura esparcía a su alrededor.

 

La vida de la otra era, en cambio, tristeza y miseria, dolor y privaciones.

 

-Las dos son lo que Dios ha dispuesto -dijo la Muerte.

 

-Cuál es la flor de la desgracia y cuál la de la ventura? -preguntó la madre.

 

-Esto no te lo diré -contestó la Muerte-. Sólo sabrás que una de ellas era la de tu hijo. Has visto el destino que estaba reservado a tu propio hijo, su porvenir en el mundo.

 

La madre lanzó un grito de horror:

 

-Cuál de las dos era mi hijo? Dímelo, sácame de la incertidumbre! Pero si es el desgraciado, líbralo de la miseria, llévaselo antes. Llévatelo al reino de Dios! Olvídate de mis lágrimas, olvídate de mis súplicas y de todo lo que dije e hice!

 

-No te comprendo -dijo la Muerte-. Quieres que te devuelva a tu hijo o prefieres que me vaya con él adonde ignoras lo que pasa?

 

La madre, retorciendo las manos, cayó de rodillas y elevó esta plegaria a Dios Nuestro Señor:

 

-No me escuches cuando te pida algo que va contra Tu voluntad, que es la más sabia! No me escuches! No me escuches!

 

Y dejó caer la cabeza sobre el pecho, mientras la Muerte se alejaba con el niño, hacia el mundo desconocido.
Hans Christian Andersen

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CAMPAÑA DE APOYO A KORIA

Campaña de Apoyo a Koria por su derecho a decidir

de Juan Navidad, el miércoles, 06 de abril de 2011 a las 20:42

 

LIBERTAD PARA UNA MUJER SAHARUI

 Os animo a que pongáis una nota como esta en vuestro muro de Facebook, que lo difundáis en vuestro blog y que escribáis a los diputados del Congreso, para que se impliquen con esta causa. Seguid estos consejos:

-Sed respetuosos, expresad brevemente vuestra preocupación, pero no añadáis más texto del necesario-Incluid los datos de la familia de acogida -que están al final-, para que puedan contactar con ellos

-Podéis enviar también esta carta a los medios y, si trabajáis en uno, tratad de difundirlo

-Enviar los correos de manera individual, ya que los servidores de correo envían a la carpeta “spam” los mensajes que van a más de un destinatario.

-Pedidles SIEMPRE respuesta a los diputados/as y reenviar esa respuesta, si la hay, a la familia de acogida, al email que aparece al final.

-Muchas gracias por participar. 

 

Un ejemplo de cómo encabezo cada mensaje y después pongo el texto de la carta:

 PODEIS COPIAR EL TEXTO DE ABAJO Y PEGARLO EN VUESTRO CORREO RELLENANDO LOS DATOS PERSONALES QUE OS FALTAN Y ENVIARLO A LAS DIRECCIONES DE LOS DIPUTADOS QUE ESTAN AL FINAL DE ESTA PAGINA

Estimado/a Sr/a. Diputado/a,

Me llamo _______, mi número de Documento Nacional de Identidad/Pasaporte es _______ y vivo en ______. Tengo unos amigos que tienen una situación familiar grave, como podrá leer a continuación, en detalle. Estoy, como ellos, muy preocupado por la vida de esta joven y quisiera pedirle que haga lo posible para que el Parlamento inste al Gobierno de España para que medie en este caso y se pueda encontrar una solución para que pueda continuar su vida en España.

LIBERTAD PARA UNA MUJER SAHARUI

Elkouria Badbad (Koria) es una chica saharaui de salud delicada que llegó a San Miguel de Salinas (Alicante) el verano de 2000, en el programa “Vacaciones en Paz”, para pasar dos meses con una familia de acogida y someterse a los controles de salud que se les dispensa durante su estancia. En dichas revisiones se le detectó una anemia profunda. Debido a su precaria salud y a la carencia de medios en su lugar de origen, Koria no pudo regresar al Sahara, quedándose con la familia de acogida a petición de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Alicante y el visto bueno del Delegado del Frente POLISARIO.

El seguimiento médico de su enfermad reveló en poco tiempo que padecía una anemia ferropénica crónica que afectaba a órganos vitales, entre ellos el corazón. Koria sufre una miocardiopatía no compactada que a día de hoy sigue en estudio, aunque en 2009 fue operada de otra afección coronaria. Para llevar a cabo esta operación, la Consellería de Servicios Sociales de la Generalitat Valenciana asumió su tutela legal a requerimiento de la Delegación del gobierno saharaui, dándola en acogida a la familia con quien vivía. Gracias a una buena alimentación y a un riguroso seguimiento médico, Koría ha podido llevar una vida normal con las precauciones y limitaciones que exigen su salud, como es la imposibilidad de realizar esfuerzos físicos.

A punto de cumplir la mayoría de edad, Koria, completamente integrada en la sociedad y en su pueblo –incluso participa en grupo de teatro local-, cursa con excelente aprovechamiento sus estudios de 2º de bachillerato, junto con su hermano de acogida que tiene la misma edad, y hace planes para continuar estudios universitarios.

Durante diez años, Koria no ha podido visitar a su familia biológica por no disponer de los permisos pertinentes que debían haber sido facilitados por los representantes del gobierno saharaui. No obstante ha mantenido contacto quincenal o semanal con su familia vía telefónica. Asimismo, la familia de acogida ha realizado varios viajes al Sahara a fin de fortalecer la relación con su familia biológica, llevando, incluso, un acta notarial en la que se comprometía a no tramitar adopción alguna y a que la joven visitara a sus padres al menos una vez al año.

En diciembre de 2010, la familia de acogida logra el estatus legal para que Koria pueda viajar a los campamentos a visitar a su familia y reencontrarse finalmente con ellos y con su abuela de avanzada edad, tal y como era su deseo.

Las fiestas navideñas se sucedieron con normalidad, entre una familia biológica feliz de ver a su hija con su salud mejorada y agradecida de la oportunidad de futuro de vida, que en caso de haber estado en el Sahara con muy poca probabilidad habría existido.

Koria, con la satisfacción de tener el apoyo de sus padres biológico y con la ilusión de regresar a España a continuar sus estudios y su desarrollo, decidió desprenderse y regalar todas sus pertenencias la noche previa a su viaje.

Sin embargo, el 4 enero de 2011, el día de regreso de Koria, la familia biológica decidió que el lugar para ella no era otro que el desierto. Así, horas antes de dirigirse al aeropuerto de Tinduf, aprovechando que la joven cumplía las órdenes de su familia de ir a comprar al mercado, fue retenida por la fuerza, en una jaima alejada de los campamentos, sin ni siquiera permitirle una despedida ni dar explicación alguna ni a Koria ni a la madre y hermano de acogida.

 El 5 de enero, la joven saharaui pudo realizar una llamada de teléfono dejando un mensaje inquietante: “Mi familia me ha secuestrado y me llevan al campo, espero poder hablar con vosotros”. El mismo día, desde el hospital en el que tiene que ser ingresada tras un desvanecimiento con pérdida de conocimiento, consigue hablar con la madre de acogida y le dice que se encuentra muy mal, que no sabe cuánto tiempo va a aguantar y que quiere regresar a España.

 Bienvenida Campillo y José Vicente Mañogil, padres de acogida de Koria, temen por la vida de la joven saharaui, que depende de una medicación diaria para sus afecciones y una dieta específica rica en hierro que allí no pueden proporcionarle. El calor del desierto lo tiene contraindicado. Desde entonces los padres de acogida están movilizando todos sus recursos y contactos para lograr que la joven regrese. Y esto por tres razones:

  • porque está en juego el derecho de una mujer a decidir por sí misma su vida y su futuro.
  • porque tiene derecho a continuar sus estudios, por los que lleva sacrificándose desde que a los 7 años pisó una escuela sin saber leer ni escribir.
  • Y porque su precario estado de salud amenaza su vida.

   Los padres de acogida se han entrevistado con el Delegado del Frente POLISARIO en Madrid, con el Ministro de Sanidad saharaui y con un representante personal del Presidente Mohamed Abdelazid a quienes han trasladado con todo detalle la situación de Koría, hasta el momento sin que le haya sido facilitada ni siquiera una llamada telefónica ni la llegada de la medicación que la joven debe tomar.

 Bienvenida Campillo, que también es concejala de Esquerra Unida en el Ayuntamiento de San Miguel de Salinas, ha sido durante más de 30 años activa defensora del derecho de los saharauis a su independencia, a su tierra y a su libertad. La familia sigue confiando en que el gobierno del Frente POLISARIO cumpla y haga cumplir su propia Constitución en cuanto a velar “por la protección de todos los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de la mujer saharaui”. Y piden a cuantas personas e instancias públicas y privadas, medios de comunicación y autoridades, que así se lo demanden a las autoridades saharauis en nombre de los Derechos Humanos que el mismo gobierno saharaui reclama para su pueblo.

DATOS DE LOS PADRES DE ACOGIDA

Bienvenida Campillo Lorca / José Vicente Mañogil Pinar.

Teléfono: 630 876 992

Email: bienbmicaela@hotmail.com

Se ruega contestación a este mensaje. Gracias por  adelantado.

 

 Listado de correos electrónicos de todos los diputados/as del Congreso de España:

 abalos@diputado.congreso.es; 

 fatima.aburto@diputada.congreso.es; 

 agirretxea@diputado.congreso.es;  

palegria@diputada.congreso.es;

 jalique@diputado.congreso.es; 

 alfonso.alonso@diputado.congreso.es;  

aalonso@diputado.congreso.es; 

 amador.alvarez@diputado.congreso.es;  

cayetana.alvarez@diputada.congreso.es;  

eloisa@diputada.congreso.es; 

 emilio.alvarez@diputado.congreso.es;

 calvarez@diputada.congreso.es;

juancaparicio@diputado.congreso.es; 

 c.aragones@diputado.congreso.es; 

 elviro.aranda@diputado.congreso.es;  

miguel.arias@diputado.congreso.es;  

gustavo.aristegui@diputado.congreso.es;  

 mar.arnaiz@diputada.congreso.es;

 alfredo.arola@diputado.congreso.es;  

andres.ayala@diputado.congreso.es;  

jlayllon@diputado.congreso.es; 

 pedro.azpiazu@diputado.congreso.es; 

 alejandro.ballestero@diputado.congreso.es; 

 fatima.banez@diputada.congreso.es;  

josemanuelbar@diputado.congreso.es;

uxue.barkos@diputada.congreso.es; 

 barrachina@diputado.congreso.es; 

 juan.barranco@diputado.congreso.es;  

pilar.barreiro@diputada.congreso.es; 

 javier.barrero@diputado.congreso.es; 

 jabarrio@diputado.congreso.es;  

meritxell.batet@diputada.congreso.es;

soledad.becerril@diputada.congreso.es; 

 jrbeloki@diputado.congreso.es;  

josemariabenegas@hotmail.com;

jabermudez@diputado.congreso.es; 

 guillermo.bernabeu@diputado.congreso.es;  

 delia.blanco@diputada.congreso.es;

mjbonilla@terra.es;  

fbono@diputado.congreso.es;  

jose.bono@presidente.congreso.es;  

cbravo@diputada.congreso.es;

tomas.burgos@diputado.congreso.es; 

 josealberto.cabanes@diputado.congreso.es; 

 meritxell.cabezon@diputada.congreso.es;

 scabezonruiz@diputada.congreso.es;   

mercedes.cabrera@diputada.congreso.es;  

rosabecano@hotmail.com; 

 joan.calabuig@diputado.congreso.es;

jesus.caldera@diputado.congreso.es;

  j.callejon@diputado.congreso.es;

carmen.calvo@diputada.congreso.es;

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  hca@diputado.congreso.es;

 carles.campuzano@diputado.congreso.es;  

fcanet@diputado.congreso.es;  

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 joan.canongia@diputado.congreso.es; 

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  vicente.pujalte@diputado.congreso.es;  

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EN TU NOMBRE, KORIA

EN TU NOMBRE, KORIA

5 abril, 2011 por: TOMASVTE

“Hoy es 5 de abril de 2011. Podría haber sido un día muy especial, un día de besos, felicitaciones, llamadas y mensajes en el móvil, regalos, tortada y velas encendidas para apagar de un soplo rodeada de la familia, de amigos y amigas.

Hoy, 5 de abril de 2011, es un día triste, muy triste. Hoy cumplo 18 años, ya soy mayor de edad. Es el primer cumpleaños que celebro, desde hace diez, lejos mi madre y mi padre españoles, lejos de mi hermano español, lejos de mis amigas y amigos españoles, lejos de mi pueblo en España, de sus calles, del instituto, de mis profesores, de mis libros, de mi habitación, del grupo de teatro, de mi… Lejos de ese mundo que me han dejado conocer, con el que me han dejado ilusionarme y que ahora, muy cerca de conseguir mi sueño de llegar a la universidad, me han quitado a empujones.

Hoy es 5 de abril de 2011. Había pensado muchas veces en este día tumbada boca arriba en mi cama, mirando el techo, escuchando música, con cualquier libro de cualquier asignatura abierto a mi lado. Tenía ganas de que llegara, ese día sería mayor de edad. No hubiera cambiado en nada mi vida pero me hacía ilusión. En cambio, aquí estoy, sola por mucho que mis padres saharauis y mis hermanos estén a mi alrededor. Aquí estoy, triste, en mitad de un desierto que no tiene fin, que recordaba bonito y que ahora me parece el lugar más feo del mundo. No puedo culpar a nadie de la situación en que me encuentro, no tomé en cuenta las advertencias que me hicieron personas que me querían y que conocían mi tierra mejor que yo. Es ese orgullo que tenemos los jóvenes, que nos creemos que lo sabemos todo y no necesitamos consejos, lo que me ha llevado a donde estoy. Eso y que cuando uno está lejos de los suyos durante años acaba convenciéndose de que todo es, de que todos son mejores de lo que en realidad son. He recibido una dura lección de la que he aprendido hasta la última coma.

Hoy es 5 de abril de 2011. Quizás sea el día más triste, más infeliz de mi vida. Estoy despierta desde antes del amanecer, acurrucada, sin moverme, sola con mis pensamientos. He oído balar a las cabras y me he acordado de Miguel, el marido de Caty, cuando decía, allá en la casa de la sierra, que quería comprarse una cabra y yo le decía que otra para mí. Ya no quiero ninguna, las detesto, aunque sé que ellas no tienen la culpa. Repaso mentalmente todos los días, cobijada bajo la melfa, que antes me hacía ilusión y ahora odio, los nombres de cuantos conozco allá en San Miguel, recito de memoria lecciones, revivo en mi memoria risas y discusiones con mi hermano David, imágenes de los lugares por los que pasaba cada día o aquellos a los que me gustaba ir. Cada día intento explicarle a mi padre que debo regresar a España, que los médicos tienen que verme, que necesito medicinas, que quiero acabar el bachillerato y matricularme en la universidad, que necesito salir de aquí, pero no me entiende, nadie me entiende, y todo no puede fiarse a la providencia de Alá.

En los primeros días me negué a comer, a hablar, a moverme, hasta que conseguí dominar la rabia que no me dejaba pensar. No me habían dado ninguna explicación, no me habían dejado despedirme de mi familia española, me habían apartado de ella a la fuerza, y a la fuerza me está impidiendo mi familia saharaui que haga con mi vida lo que yo creo que es mejor. He llorado mucho, como nunca antes lo había hecho, hasta que hace unas semanas me dije que llorar no servía de nada, ni gastar fuerzas, que no tengo muchas, en gritar donde nadie me va a oír. Lo que sí hago es prometerme en cuanto abro los ojos por la mañana que voy a ser fuerte, porque antes o después voy a salir de aquí y voy a ser libre de nuevo.

Hoy es 5 de abril de 2011. Hoy he cumplido 18 años. Soy una mujer que quiere tener todos los derechos, todos, incluso el de decidir por mí misma. Esta mañana, cuando el sol todavía no calentaba demasiado he salido de la jaima, me he alejado unos metros, me he sentado en la arena todavía fría y sobre ella he escrito los nombres de la gente que quiero, también alguno saharaui, he escrito la palabra libertad, y ha sido como un susurro, una brisa suave que ha llegado hasta mí, y he sonreído porque lo he entendido. En el desierto ocurren a veces cosas extrañas como los espejismos, o los mensajes que lleva el viento. No eran palabras, ha sido una sensación que me ha provocado un escalofrío y he sonreído por primera vez en estos tres meses. Antes de hoy lo sabía, pero ese mensaje en el viento me lo ha confirmado. Sé que mucha gente está luchado por mí, cada día, cada hora, en muchos frentes, en muchos lugares, cada cual a su manera. Sé que mi madre y mi padre están al frente y con ellos gente que conozco, amigos que llevan luchando toda su vida, y son duros, esos no se rinden, nunca, jamás. Y yo tampoco, lo he aprendido en estos diez años que he vivido con ellos. Y cada día que pasa me convenzo más de que debo llevar en mis venas sangre de esa gente del desierto que no se doblega. Mi familia saharaui no entiende mi actitud ni mi fortaleza, porque cada día que pasa soy más fuerte.

Hoy es 5 de abril de 2011. Es mi dieciocho cumpleaños y no lo hemos podido celebrar. Así que guardad las 18 velas que hoy no hemos podido encender y apagar, pero no las guardéis muy al fondo. No os preocupéis si tuvieseis que añadir alguna más, no importa, pero procurad tener muy a mano un mechero o cerillas porque os prometo que las encenderéis, sean cuantas sean, y yo las apagaré con un soplo de libertad. Pensad en mí. Yo pienso en vosotros. No estamos tan lejos. Un beso muy fuerte”.

Koria Badbad,

Yo, en tu nombre.

TOMAS

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FELIZ CUMPLEAÑOS KORIA

POWER POINT:Tuareg

Como siempre

Aunque hoy cumplas
trescientos treinta y seis meses
la matusalénica edad no se te nota cuando
en el instante en que vencen los crueles
entrás a averiguar la alegría del mundo
y mucho menos todavía se te nota
cuando volás  gaviotamente sobre las fobias
o desarbolás los nudosos rencores

buena edad para cambiar estatutos y horóscopos
para que tu manantial mane amor sin miseria
para que te enfrentes al espejo que exige
y pienses que estás linda
                                                   y estés linda

casi no vale la pena desearte júbilos y lealtades
ya que te van a rodear como ángeles o veleros

es obvio y comprensible
que las manzanas y los jazmines
y los cuidadores de autos y los ciclistas
y las hijas de los villeros
y los cachorros extraviados
y los bichitos de san antonio
y las cajas de fósforo
te consideren una de los suyos

de modo que desearte un feliz cumpleaños
podría ser tan injusto con tus felices
                                                                          cumpledías
acordate de esta ley de tu vida
si hace algún tiempo fuiste desgraciada
eso también ayuda a que hoy se afirme
tu bienaventuranza

de todos modos para vos no es novedad
que el mundo
                             y yo
                                   te queremos de veras
pero yo siempre un poquito más que el mundo

DESDE LA DISTANCIA CON TODO MI CARIÑO.  ELI

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El Salvador, emigrantes

El Salvador documenta agresión a migrantes

Advierte que por lo menos 250 salvadoreños fueron víctimas en México de violaciones a los derechos humanos y otros 21 murieron en el sur del país en su ruta hacia EU

Por lo menos 250 salvadoreños fueron víctimas de violaciones a los derechos humanos y otros 21 murieron en la zona sur de México en su ruta hacia Estados Unidos.

”No es un asunto de una acusación, no es un asunto de una situación de descargar la responsabilidad sino que es un mecanismo de corresponsabilidad”, dijo el lunes el canciller salvadoreño Hugo Martínez.

Agregó que el informe correspondiente a 2010 es parte de un acuerdo que se suscribió en octubre para ”aumentar nuestra capacidad de verificar el respeto a los derechos humanos de nuestros compatriotas, de documentar cualquier violación para buscar medidas conjuntas de actuación”.

El viceministro para salvadoreños en el exterior, Juan José García, detalló que en los 250 casos, 54 fueron mujeres y 196 hombres.

Dijo que 98 fueron afectados en casos individuales y 152 en 28 casos colectivos, perpetrados ”en su mayor frecuencia” por la policía federal, crimen organizado y delincuencia común en el sur de México.

Al menos 21 salvadoreños murieron en su intento por llegar a Estados Unidos, entre ellos 14 que eran parte de 72 ejecutados en agosto de 2010 en un rancho de Tamaulipas, cerca de la frontera con Estados Unidos, un hecho atribuido al cártel de las drogas de Los Zetas.

García señaló además que 41 salvadoreños (32 hombres y 9 mujeres) fueron secuestrados.

Señaló que no fue posible conocer si salvadoreños estarían entre mil 465 personas en otros casos colectivos detectados por la red consular del país.

El procurador de los Derechos Humanos, Oscar Luna, dijo que ”el gobierno de México obviamente si ha cometido, por acción o por omisión, violaciones a derechos humanos tendrá que responder. Ese es un procedimiento que lo sigue la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México”, apuntó.

”Este es un precedente importantísimo en el marco de los derechos humanos”, agregó.

El primer informe se realizó durante el 2010 con la ayuda de los testimonios de los inmigrantes que fueron visitados en albergues, centros de detención y estaciones migratorias en su mayoría en el sureste de México.

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