Archive for Navidad

La noche del 25 de diciembre de 1917

Cómo fue el terremoto que azotó a Guatemala en una Navidad
La noche del 25 de diciembre de 1917, la celebración de Navidad se opacó a las 22.20 horas cuando los guatemaltecos salieron de prisa de sus viviendas para hallarse en medio de una nube de polvo que, una vez disipada, dejó ver a la ciudad desmoronándose.
Por José Luis Escobar

24 de Diciembre de 2017 a las 09:36h

0
Archivado en:

Terremoto en Guatemala

Aspecto de la 5ª. avenida y 17 calle de la zona 1 después de los sismos que hace un siglo destruyeron la ciudad de Guatemala. Al fondo se aprecia el Castillo de San José, hoy Museo Militar.

El remezón fue apenas el primero de varios más que hubo y que redujeron a la urbe a escombros.

LE PUEDE INTERESAR
Entérese de lo que sucede antes de un terremoto

Los documentos históricos remarcan cuán destructivos fueron esos eventos, pues dejaron a la capital sin los edificios públicos; las iglesias también fueron devastadas, al igual que cientos de hogares.

Los sobrevivientes buscaron espacios para pernoctar, y en ese momento pensaron que sería un refugio temporal pero, para muchos, se convirtió pronto en la única opción de vivienda, porque la cadena de sismos cesó hasta en enero de 1918.

Bajo la Luna llena

 

Un relato de esa fatídica noche fue incluido, en 1919, en el reportaje Las capitales destruidas de Centroamérica, publicado en la revista National Geographic.

Aduana Central. Antiguo edificio de la Aduana Central, ubicado en la 10ª. calle entre 12 y 14 avenidas, zona 1. El inmueble lo utiliza ahora la Policía Nacional Civil.

En el apartado Un terremoto navideño en Guatemala, el arqueólogo, historiador y antropólogo estadounidense Herbert Spinden (1879–1967) escribió acerca de los sucesos.

 

Anotó que el 17 de noviembre de 1917 la mitad de Amatitlán fue desolada por un fuerte sismo y que desde esa fecha empezaron a ser comunes los temblores en el país, pero el realmente desastroso fue el del 25 de diciembre.

Banco Colombiano. Fue uno de los primeros bancos fundados en el país. Abrió sus puertas en 1897. Estaba en la esquina de la 9ª. calle y 7ª. avenida, zona 1. Otro banco usa hoy sus instalaciones.

“Ocurrió cerca de las 22:20 horas. Causó un daño considerable y sirvió como un fuerte aviso que sin duda salvó muchas vidas porque, a las 11:23 horas, hubo otro extremadamente fuerte que derribó muchas casas y mató, quizá, a 50 personas”, escribió Spinden. “Durante toda la noche, bajo una Luna llena ajena a los problemas, la población se acurrucó en los parques mientras la tierra se estremecía”, agrega la crónica.

Banco Internacional. Quedaba en la esquina de la 6ª. avenida y 10ª. calle, zona 1. Ahora funciona en el inmueble una panadería y restaurante.

Cerca del mediodía del 29 de diciembre, relata el arqueólogo, “otro fuerte remezón afectó la ya destruida ciudad y muchas edificaciones se vinieron abajo”.

La cadena de temblores no se detuvo. El 3 de enero de 1918, a las 10.40 horas, otra igual de intensa sacudió la capital y derribó las torres de la Catedral Metropolitana, y el 24 llegó el cuarto y más poderoso de los terremotos, con la fuerza suficiente para reducir lo que quedaba a ruinas.

Cerrito del Carmen. Solo una parte de la fachada y el retablo principal del templo quedaron en pie. Muchos damnificados habitaron las faldas del cerrito en improvisados campamentos.

En primera persona
Spinden dejó los formalismos académicos y periodísticos e incluyó en su reportaje los momentos que vivió durante el sismo del 24 de enero de 1918.

Él estaba hospedado en el Hotel Roma, enfrente de la Estación del Ferrocarril. Su posada quedaba cerca de la actual Plaza Barrios, en la 18 calle y 9ª. avenida de la zona 1 capitalina “Llegué a la ciudad de Guatemala unos 20 minutos antes del terremoto. Los demás hoteles estaban en ruinas y en las plazas había campamentos de refugio temporales hechos con chozas”, anotó.

Edificio de Correos. Se erigió en una parte de la propiedad que se expropió a la iglesia San Francisco. Estaba sobre el Paseo de La Sexta, entre 13 y 14 calles, zona 1. En su lugar, durante la época de Jorge Ubico, se construyó el Palacio de la Policía Nacional.

Unos minutos después del ocaso sintió que los platos de la mesa “comenzaron a vibrar y a bailar; las paredes y el techo crujieron y se tambalearon. Nos aglomeramos en las puertas, cayendo y tropezándonos para intentar llegar a la calle. Tanto de lejos como de cerca se oía el ruido de las paredes que caían. Una capa de polvo amarillo se levantó, ocultando la Luna y, aunque el temblor cesó, la nube siguió cubriendo la ciudad”.

Ese último movimiento, a su juicio, causó destrucción en un radio de 48 kilómetros.

“El miedo fue tal que pensamos que la tierra misma cedería para formar un volcán en medio de la ciudad”.

Edificio San Marcos. En este inmueble, ubicado en la esquina de la 8ª. avenida y 11 calle, zona 1, funcionó el Hotel Imperial. Ahora es edificio de apartamentos, en el primer piso hay un café.

En las casas, cuenta el historiador, “se rompieron las tuberías de agua y las personas se arriesgaban a beber de lo que se había derramado en las calles. En los cementerios, los esqueletos fueron expulsados de sus nichos y muchos restos fueron posteriormente incinerados. La pérdida de vidas en la ciudad de Guatemala rondó las 200 víctimas”.

Empresa Eléctrica. La antigua sede de la Empresa Eléctrica quedaba en la esquina de la 9ª. calle y 2ª. avenida, zona 1. Hoy es un edificio de un nivel del cual se ven solo sus muros.

A la intemperie
“Quizá cinco de cada cien casas podrán ser reparadas. Había por lo menos una docena de familias que todavía se atrevían a vivir en sus hogares derruidos”, anotó el arqueólogo estadounidense Marshall Howard Saville (1867–1935) en el informe El terremoto de Guatemala de diciembre de 1917 y enero de 1918.

Advertisement

Advertisement

En cada plaza y en los descampados alrededor de la ciudad, agrega Howard Saville “se levantaron campamentos con chozas hechas usando carruajes, muebles, puertas y ventanas dañadas; estas se cubrían con láminas, sábanas, manteles o alfombras”,

Escuela 21 de Noviembre. Fue inaugurada casi un mes antes del primer terremoto de los que hubo entre diciembre de 1917 y enero de 1918. Estaba en la esquina de la 7ª. avenida y 3ª. calle, zona 1.En su lugar se construyó la Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia.

Por aparte, el bibliógrafo guatemalteco Arturo Taracena Flores (1887-1970) publicó en 1970, Los terremotos de Guatemala. Álbum gráfico conmemorativo del cincuentenario(1917/1918-1968).

Taracena Flores poseía una colección muy completa de fotografías antiguas de la ciudad de Guatemala, anteriores y posteriores a los terremotos de 1917-1918.

Escuela Práctica de Varones. El Liceo Guatemala, en la zona 5 capitalina, ocupa el terreno que antes fue de la Escuela Práctica para Varones. El solar del inmueble fue destinado para construir el Jardín Botánico.

“Las fotos dan una idea completa de la magnitud de los sismos y constituyen los únicos testimonios gráficos existentes de los fenómenos telúricos acaecidos hace 50 años. Son importantes documentos que muestran lo que era la ciudad antes del aciago diciembre de 1917”, escribió en el prólogo el profesor Francis Gall, presidente de la Sociedad de Geografía e Historia, hoy Academia de Geografía e Historia de Guatemala. Dicha colección de imágenes forma parte del acervo del Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica.

Hospital General. Los terremotos cambiaron el aspecto de la manzana del Hospital General San Juan de Dios, en la que hubo un cementerio, una capilla y el hospital. El templo y el centro de salud, con sus nuevos edificios, es lo que se puede apreciar hoy.

“Las gentes huían más que en una dispersión, en un amontonamiento, hacia plazas y plazuelas. A la intemperie, los tristes náufragos de la tormenta terrestre temblaban de frío y de miedo. Poco a poco la ciudad se fue convirtiendo en campamento”, escribió el bibliógrafo.

Agregó que “las primeras covachas, las improvisadas barracas, surgieron entre la arboleda de los parques, a lo largo de las calles, dentro de los solares y en los campos vecinos”.

Hotel España. Cerca del Parque Colón existió el Hotel España, quedaba en la esquina de la 11 avenida y 9ª. calle, zona 1. Fue también residencia del escritor guatemalteco José Batres Montúfar.

“Fue un heterogéneo conjunto de materiales, en que el zinc fraternizó con el petate y la madera con flotantes telas. La metrópoli cobró un vistoso y bizarro aspecto de agrupación de nómadas”.

Joyería La Perla. Este negocio estuvo en el inmueble de la 9ª. calle y 8ª. avenida, zona 1. En el edificio funcionaron varios locales más, así como el Gran Hotel. El inmueble sigue siendo de uso comercial.

Palacio de Gobierno. El Palacio de los Capitanes Generales contaba con detalles coloniales y estaba sobre la 6ª. Avenida entre 6ª. y 8ª. calles de la zona 1. En su lugar se construyó el Parque Centenario.

Palacio de La Reforma. Este edificio fue sede del Museo Nacional, era de estilo renacentista italiano. Su diseño y edificación fue obra de Francisco Durini y Andrés Galeotti. El proyecto contó con 30 estatuas de mármol.  En su lugar queda ahora la Plaza Obelisco.

Escuela Politécnica. La antigua sede de la Escuela Politécnica, posteriormente el cuartel de la Guardia de Honor, fue reconstruido siguiendo el patrón original y sigue en la Avenida de La Reforma, en la zona 10.

La Recolección. Pocos templos católicos resistieron. La iglesia de La Recolección perdió su cúpula, la bóveda y las torres del campanario. En los terrenos alrededor de la iglesia se levantó un campamento de damnificados que luego se convirtió en el barrio La Recolección.

Teatro Olimpia. Quedaba en la esquina de la 7ª. calle y 11 avenida, zona 1. El inmueble fue reducido a escombros. El aspecto de la calle del teatro era el que predominaba en toda la ciudad.

Crédito de fotografías:  Los terremotos de Guatemala. Álbum gráfico conmemorativo del cincuentenario (1917/1918 – 1968), de Arturo Taracena Flores.

Anuncios

Leave a comment »

INDÍGENAS EN COLOMBIA

POBREZA Y EXCLUSIÓN SIGUEN CAUSANDO LA MUERTE POR HAMBRE DE NIÑOS(AS) INDÍGENAS EN COLOMBIA

vivienda_donde_vivia_el_nino-4
Publicado el Jueves, 03 Marzo 2016 09:47

Comunicados :“Pobreza y Exclusión Siguen Causando la Muerte por Hambre de Niños(as) Indígenas en Colombia.
No, no son nuestras prácticas tradicionales las que nos abocan a la muerte, no son nuestras costumbres y tradiciones las que han ocasionado y siguen ocasionando la muerte de miles de niños(as) indígenas a lo largo y ancho del territorio colombiano, no son nuestras 102 cosmovisiones las que nos tiene ad portas de la extinción física y cultural. No, no somos nosotros los pueblos indígenas quienes hemos decidido ver morir poco a poco a nuestros niños y niñas, a nuestras mujeres, a nuestros adultos mayores, así como tampoco decidimos vernos enfrentados al cruento conflicto armado que tiene lugar en nuestros territorios, a los mega proyectos que nos confinan, desplazan y enferman, a las bases militares ubicadas en zonas donde otrora se encontraban nuestros sitios sagrados o cultivos, al empobrecimiento derivado de políticas económicas que desconocen esas prácticas ancestrales que nos han permitido pervivir a través del tiempo, ni a la cruenta sequía derivada de los fenómenos climáticos algunos provocados por la devastación a la que hemos sometido a la madre tierra. No, no somos los pueblos indígenas los responsables de los procesos que nos llevan a la extinción física y cultural.

La muerte de niños indígenas como en el caso de los Wayúu, con un manejo mediático perverso, no es un hecho reciente. Ya hace años que distintas organizaciones nacionales e internacionales han producido informes que dan cuenta de la muerte por hambre de menores indígenas a lo largo y ancho del país, sin que se haya producido una respuesta estatal o gubernamental ni se hayan establecido responsabilidades en relación con estos crímenes.

Hace por lo menos dos años que una cifra escabrosa se hizo pública, sin que se tomaran medidas contundentes al respecto: la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC, denunciaba cerca de 4000 niños(as) Wayúu muertos por desnutrición en un periodo de cinco años. Nada sucedió, la reacción generalizada no dio cuenta de tan escandaloso número, desafortunadamente el tema ha sido asumido como una coyuntura mediática amarillista y no como un problema estructural de respuestas urgentes y soluciones inmediatas.

Sin embargo este no es el único dato que debe suscitar la alarma generalizada del estado, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto: entre diciembre de 2013 y abril de 2014, se contaban 45 niños(as) Emberá Katío retornados al Alto Andágueda (Chocó), con edades entre los 0 y 8 años, muertos por enfermedades gastrointestinales sencillas y absolutamente previsibles. Entonces tampoco ocurrió nada, la respuesta institucional fue precaria y el componente de dignidad que implica todo retorno jamás se materializó; poco a poco, muchos de esos núcleos familiares decidieron gota a gota devolverse a las ciudades y a la mendicidad.

Ambos casos resultan emblemáticos para el movimiento indígena y para las organizaciones nacionales con asiento en la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas (CDDHHPI), sin embargo estos solo son una muestra fehaciente de una situación generalizada, los dos observan canales comunicantes que atraviesan profundas omisiones en cabeza de entes estatales nacionales y regionales y de los órganos de control, absurdamente silentes frente a la cruenta realidad evidenciada; el sistemático incumplimiento de los compromisos adquiridos por la institucionalidad con los pueblos indígenas, la ausencia estatal, la falta de concertación de medidas, la corrupción puesta de presente recientemente en entidades tan importantes en la materia como el ICBF, la carencia de medidas idóneas de prevención que observen los cambios climáticos anuales que tienen lugar en los territorios, la persistencia de necesidades básicas insatisfechas, entre otras circunstancias, han sido las causas de fondo que no han permitido resolver y salvaguardar la vida e integridad personal de la niñez indígena.

Las cifras presentadas y las realidades denunciadas son solo la punta del iceberg; por décadas los Pueblos Indígenas hemos denunciado la muerte de nuestra niñez, de nuestras mujeres en embarazo y lactante, de nuestros adultos mayores; por décadas hemos denunciado como el exterminio de pueblos enteros ocurre bajo la mirada inerme de quienes están llamados a frenar el que sin lugar a dudas puede entenderse como un genocidio en curso. Acertó la Corte Constitucional en 2009 al decir que estábamos abocados a la extinción física y cultural y es un hecho fehaciente que, a la fecha, nos estamos viendo abocados a procesos inminentes y agresivos de exterminio.

Sin lugar a dudas existe una relación directa entre el porcentaje de población indígena y el índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), desafortunadamente esto nos permite inferir que, a mayor población Indígena, mayor porcentaje de NBI; afirmación esta demostrable a través de la triangulación de los departamentos con mayor porcentaje de población indígena (Guainía, Vaupés, Guajira, Amazonas, Vichada, Cauca, Putumayo, Chocó) con el nivel de las brechas más altas y el porcentaje de morbimortalidad.

Son muchos los(as) niños(as) que nacen y mueren sin haber existido para la institucionalidad, en los más escarpados territorios colombianos, desiertos, selvas, serranías, sierras y llanos, en los cuales no existe el más mínimo atisbo de presencia institucional, son muchos los casos de personas indígenas que mueren sin que exista registro alguno de su nacimiento o deceso. La imposibilidad de cultivar, criar nuestros animales, tomar agua pura libre de contaminación y, en resumen, preservar nuestras prácticas tradicionales nos han llevado a padecer esta realidad; los pueblos Ette Ennaka, Yukpa, Wiwa, Sikuani, Emberá Chamí, Hitnu, Makaguan, Nukak, Jiw y muchos otros, víctimas de la desterritorialización, empobrecimiento, desatención y abandono estatal, se suman al Pueblo Wayúu y Emberá Katío en este subregistrado contexto.

Siendo este el panorama afrontado, desde la CDDHHPI consideramos imperativa la generación de acciones de emergencia, articuladas y concertadas lideradas por la Presidencia de la República y ejecutadas por la institucionalidad competente, tendientes a cubrir necesidades básicas como: alimentación, saneamiento básico, acceso a vías, salud y educación; partiendo de los compromisos adquiridos previamente con los pueblos y comunidades indígenas más afectados.

Así mismo es indispensable que los órganos de control, encargados de supervisar el accionar de dicho esquema institucional, de inicio a las acciones a las que haya lugar, en aras de avanzar en la salvaguarda de los 102 Pueblos Indígenas de Colombia, con especial énfasis en los más profundamente impactados por estas condiciones de pobreza e inequidad, los cuales requieren respuestas fondo que transformen sustantivamente la problemática afrontada.

Hacemos un llamado a los medios de comunicación, para que el tema sea tratado con respeto y objetividad, con la imparcialidad requerida desde la ética periodística; trascendiendo la primicia amarillista al recordar que estamos hablando de la muerte de miles de niños(as) indígenas afectados por el abandono histórico, la exclusión y discriminación.

Por último instamos a todos los organismos y agencias internacionales, en especial a la OIT, para que sentándose en la CDDHHPI generen actuaciones de urgencia desde sus mandatos y funciones misionales. Así mismo solicitamos a la CIDH mantener las medidas cautelares proferidas recientemente en lo atinente a la crisis afrontada por el Pueblo Wayúu, a pesar de la solicitud de levantamiento de las mismas presentada por el gobierno nacional, toda vez que la situación que se pretendía resolver, contrario a solucionarse se ha agravado desproporcionalmente.

COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Bogotá D.C., 2 de marzo de 2016

Fuentes: acimvip.org.co/web/?p=736       http://www.comisionddhhpi.com/

Leave a comment »

LA MÚSICA MÁS BELLA

Leave a comment »

NAVIDAD DE TODOS

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

NAVIDAD Si en tu corazón hay un poco más de amor, es Navidad. Si sabes perdonar al que te ofende, es Navidad. Si buscas a Dios de verdad, es Navidad. Si trabajas por la justicia entre los hombres, es Navidad. Si sabes sufrir con amor, es Navidad. Si le das una mano al caído, es Navidad. Navidad es, en fin, cuando practicamos cualquier obra misericordiosa, secar una lágrima, obsequiar una sonrisa, calmar un dolor, suavizar una pena, ir por la vida sembrando flores sin espinas, en una palabra: Navidad es amor, siempre amor. Navidad es Dios, y Dios es amor!

P6020033

Leave a comment »

Regalos solidarios en Navidad

regalosolidario_art

Regalos solidarios en Navidad

Productos de comercio justo, tarjetas regalo, libros y juguetes, entre otros, conforman el amplio catálogo de obsequios solidarios

  • Autor: Por AZUCENA GARCÍA

Imagen: griffhome

No pueden faltar. Los regalos solidarios gustan, sensibilizan, se adaptan a todas las edades y necesidades, son apropiados para cualquier persona y aportan la nota social que toda Navidad requiere. Sobran excusas para adquirirlos. Desde juguetes a juegos, libros de fotografías, bolsas de la compra ecológicas, productos de comercio justo, artesanía o textil, entre muchos otros, los obsequios solidarios fomentan valores positivos. Hay uno, o más, para cada persona. Un buen número de ONG los han recibido ya y están preparadas para distribuirlos.

Regalos de comercio justo

Cuando las listas de regalos se completan con artículos de comercio justo, quienes los reciben tienen la oportunidad de disfrutar de un obsequio único. Los productos comestibles están fabricados por productores de países del Sur a partir de prácticas ecológicas que respetan el medio ambiente, además de garantizarse unas condicionales laborales dignas. En cuanto a los artículos de artesanía, se cumplen los mismos criterios y su fabricación recae en cooperativas que benefician a aldeas enteras, mujeres, personas con discapacidad y, en general, grupos con dificultades para formar parte del sistema convencional de comercio. Para quienes quieran ayudarles, diversas organizaciones han lanzado sus catálogos:

Colaborar con ONG con la compra de regalos

Adquirir productos de ONG es un modo de colaborar con estas organizaciones a cambio de un obsequio. Los ingresos se destinan a cubrir los costes de producción y colaborar con los proyectos que las entidades llevan a cabo. En su caso, es muy interesante fijarse en el modo en que se han producido los artículos, su origen y, sobre todo, su mensaje.

boligrafo

  • “No a la indiferencia” es el mensaje de Médicos Sin Fronteras. Este lema es el que contienen distintos artículos de MSF como un bolso plegable, una mochila o un estuche, entre otros. Pero además, se puede adquirir un original bolígrafo jeringuilla o un subrayador con la misma forma por tan solo 1,50 euros, un set de lápices por menos de cinco euros, una taza con los nombres de algunos países donde MSF trabaja y camisetas con la palabra “help” (ayuda) y otros diseños genuinos. Con todos ellos se pretende que quienes los regalen contribuyan a difundir el mensaje de la entidad y digan que, “también en estas fechas, se acuerdan de las personas a quienes prestan asistencia urgente”.

Imagen: UNICEFunicef

  • “Detrás de cada regalo o tarjeta hay una historia de esperanza” recuerda UNICEF. En su catálogo de Navidad reúne obsequios originales para todos los gustos, como bolsos, llaveros, tazas, servilletas, bloc de notas, calendarios, juegos, adornos navideños o camisetas para mostrar el compromiso con la infancia de todo el mundo. Junto con los regalos del catálogo, otros obsequios se han diseñado especialmente para los pequeños, como UNIbella, una figura tridimensional pintada a mano; hay artículos de papelería, como carpetas, calendarios, bloc de notas, agendas o material escolar; propuestas de decoración para el hogar, con ilustraciones de niños que representan a menores de todo el mundo; y complementos a partir de seis euros.

Imagen: Survivaldiamondearrings3

  • “En defensa de los derechos de los pueblos indígenas y tribales”. Por ellos trabaja Survival y a esta causa destina los ingresos por la venta de sus artículos. Entre la bisutería, destacan los pendientes en papel reciclado, algunos elaborados en países tan lejanos como Suazilandia. Todos se han realizado a mano por artesanos locales para fomentar su economía y cuentan con estampados típicos del lugar de origen. Cada par es único, recuerda Survival, por lo que “no es posible facilitar un modelo exacto, ya que cada pieza depende de las páginas de las revistas usadas en su elaboración”. Una opción más es una bolsa de tela de edición limitada con un dibujo inspirado en los indígenas yanomamis de Brasil, el libro ‘The Falling Sky’ escrito por Davi Kopenawa, indígena yanomami, chamán y portavoz de su pueblo, un calendario de pared con fotografías de pueblos indígenas y tribales, un original brazalete de papel reciclado y camisetas.

Imagen: Regalo Solidariofotosolidaria

  • “Haití, otra mirada es posible”. Con este mensaje, InteRed anima a regalar “fotografías con alma”. Las instantáneas son obra de Fernando Mármol, un arquitecto que participó en una experiencia de voluntariado internacional en la frontera norte entre República Dominicana y Haití. Tras tomar parte en la reconstrucción de dos escuelas, ha recopilado el material gráfico acumulado durante ese tiempo y lo ha cedido a InteRed para recaudar fondos que se destinarán a proyectos educativos. “Cuando lo vives desde allí, te das cuenta de que todas las manos son pocas”, señala. Las fotografías se pueden adquirir en la web Regalo Solidario, donde es posible elegir entre 35 imágenes, personalizadas y dedicadas, a un precio que, en función del formato, oscila entre 20 y 40 euros, incluidos los gastos de envío (en la península).

Tarjetas regalo

Las tarjetas regalo son obsequios simbólicos, puesto que en realidad con su compra se destina una donación a un proyecto o lugar donde trabaja la ONG a la que se adquiere. Varias ONG disponen de este tipo de tarjetas, cuyos precios dependen de la donación que se realice o del número de personas que colaboren:

  • Oxfam Intermón cuenta desde hace varios años con “Algo más que un regalo” para apoyar proyectos de desarrollo. Los regalos contribuyen a fomentar mejoras en las comunidades y la producción agrícola en las mismas, de modo que se les facilite el acceso al mercado, explica esta organización. Desde seis euros se puede contribuir con dos cobayas, con 12 euros se compra material didáctico, con 40 euros se adquieren semillas de girasol y con 273 euros se paga el sueldo de un profesor.
  • La ONG Plan lanza estas tarjetas bajo el lema “Regala vida”. Las tarjetas cuestan desde 9 hasta 1.000 euros, según se quiera colaborar con agua potable para dos familias durante un mes en Filipinas (9 euros), registrar a dos niños (15 euros), donar 15 desayunos en Guinea Bissau (18 euros), regalar una cabra a una familia de Malí (60 euros), cubrir una beca escolar a una niña en Senegal (120 euros), financiar un microcrédito a una mujer en Ecuador (200 euros) o proporcionar energía solar a escuelas y hospitales de Malí (1.000 euros).
  • UNICEF cuenta con un clásico, el “Regalo azul”. A partir de seis euros, se pueden regalar diez bolsas de leche terapéutica y otros artículos como una tienda de campaña, un tratamiento antimalaria, vacunas contra la polio, mantas, suplementos de micronutrientes, kits de maternidad o de aprendizaje, test para las pruebas de VIH, pastillas potabilizadoras de agua o libros de cuentos.
  • World Vision dispone de regalos desde 10 hasta 120 euros. Con estas cantidades se adquieren mosquiteras, material escolar para 15 niños de primaria, semillas, aperos de labranza o un apadrinamiento durante seis meses. En todos los casos se envía una tarjeta en la que se indica en qué consiste el regalo, mientras que cuando se opta por el apadrinamiento, se envía una caja con toda la información sobre el niño apadrinado.

Leave a comment »

NAVIDAD, REGALOS QUE CAMBIAN VIDAS

Este año por Navidad no recortes tus valores: haz regalos que cambian vidas. Encontrarás en nuestro catálogo las novedades de comercio justo en artesanía, moda para mujer, hombre y niños, cosmética natural, bisutería, infantil, consumo responsable y alimentación.

Si existe una palabra que defina a la perfección las fiestas navideñas, ésa es exceso. Exceso de decoración, exceso de comida, exceso de bebida, exceso de consumo. Afortunadamente ésta también es la época de la solidaridad y, en este sentido, no está de más pasarnos de la raya. El comercio justo nos ofrece la posibilidad de echar una mano a los países más desfavorecidos y disfrutar de productos de calidad excepcional y a un precio asequible. Además de artículos textiles y artesanía, podemos incorporar todo tipo de alimentos a nuestra mesa, y más en esta época en la que la cocina adquiere un protagonismo muy especial.

Al contrario de lo que se suele creer, el comercio justo está muy lejos de ser una actividad comercial minoritaria. Su volumen de negocio va en aumento, no sólo por el apoyo de consumidores solidarios, sino también porque se ofrecen cada vez más productos de calidad a precios realmente competitivos. Por ejemplo, el café: según la ONG Solidaridad Internacional, en Holanda o Suiza ya representa un 5% de las ventas totales de café. También son un reclamo importante alimentos como el cacao, los cereales, las infusiones y las especias. Sin embargo, el catálogo es cada vez más amplio: desde pastas, frutos secos, patatas, conservas y miel hasta vinos y refrescos, pasando por todo tipo de alimentos procesados típicos del hemisferio sur. El protagonismo, efectivamente, está en los países en vías de desarrollo de África, Iberoamérica y Asia.

Una iniciativa con años de historia

Hace ya más de 30 años que existe el comercio justo, un movimiento internacional que intenta fomentar unas relaciones comerciales equitativas entre Norte y Sur. Aunque el colonialismo haya dejado de existir, parte de ese legado perdura. El intercambio comercial se desvirtúa a través de políticas proteccionistas que benefician a la parte más fuerte de las transacciones y contribuyen a perpetuar la pobreza en los países pobres. Los productores se ven obligados a malvender su mercancía, lo que revierte en los salarios, cerrándose un círculo vicioso que impide que las comunidades del sur consigan despegar de la miseria.

Miles de organizaciones sin ánimo de lucro trabajan para acabar con esas barreras, no sólo desde el punto de vista de la organización del trabajo comercial, sino también en el terreno de la concienciación, sensibilización y cooperación. La coordinación entre todas ellas viene de mano de organismos como la EFTA (European Fair Trade Association, a nivel europeo) o la IFAT (International Fair Trade Association, a nivel mundial) u otras asociaciones internacionales y nacionales (como es el caso de España, la Coordinadora Estatal de Comercio Justo).

A dónde va nuestro dinero

Son ya miles las tiendas que específicamente se dedican al comercio justo, y decenas de miles los puntos de venta, aparte del negocio que genera el comercio on line. En los sitios donde se comercializan estos productos también encontrarás información relativa al origen de la producción, para que sepas qué estás comprando y a quién estas ayudando. Normalmente los beneficiarios son pequeños grupos de población (cooperativas, familias, mujeres, minusválidos¿) que no tienen la capacidad, por sí mismos, de acceder al mercado internacional. No tienen experiencia, dinero o recursos para poder competir y las organizaciones no lucrativas que trabajan el comercio justo les dan la oportunidad de llegar al consumidor de los países ricos, que tiene un mayor poder adquisitivo.

Eso sí, no hay que engañarse. El comercio justo es, ante todo, un negocio. Por eso, lo que pagamos al adquirir un alimento no es una limosna que va directamente al productor del sur: por un lado, cubrimos los gastos de transporte, impuestos o distribución (como lo haríamos con cualquier otro artículo), pero, por otro, tenemos la garantía de que estas comunidades pobres obtienen el dinero suficiente para que puedan subsistir y mejorar el nivel de vida de las personas que la forman.

Buenos propósitos en tus regalos

Son muchas las organizaciones solidarias que tienen productos especiales para Navidad (de hecho, en cualquier tienda de comercio justo podrás encontrar lotes navideños para casa o regalar). No hay nada mejor que aprovechar estas fechas tan familiares para disfrutar en el hogar de los deliciosos productos que vienen de países tan lejanos o, simplemente elegirlos para regalar, como una muestra de solidaridad no sólo del que obsequia, sino, sobre todo, del que lo recibe. Asimismo, son muchas empresas que optan por obsequiar a sus empleados con una cesta de Navidad más solidaria.

Tanto si son los lotes específicos de sabores (cafés, frutas, miel) como si nos decantamos por los packs más variados donde se hace una cuidada selección respecto al origen de los productos (existen cestas de América, Asia y África), se trata de un regalo lleno de buena voluntad en estas fechas. Mermelada de Ecuador y Kenia, tes de Sri Lanka, arroz aromático del Himalaya, cacao de Bolivia, anacardos de Brasil, café de Chiapas y Tanzania¿ Un paseo exótico por los lugares más recónditos del mundo que nos permitirá disfrutar de sabores únicos y también de la satisfacción de que, por poco más dinero, estamos ayudando a comunidades que realmente lo necesitan.

Leave a comment »

POWERPOINT: FINLANDIA

POWERPOINT:  Educacion en Finlandia

Leave a comment »